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viernes, 24 de noviembre de 2017

GIGANTES, CABEZUDOS Y MÁRTIRES: LA DIÓCESIS DE BARBASTRO-MONZÓN DE 1850 A 2017



Gigantes, cabezudos y mártires, es un recorrido histórico, serio y documentado, sobre la diócesis de Barbastro-Monzón durante una parte de la época contemporánea, los años 1850 al 2017. Está dividido en cuatro partes y a ella se añade la bibliografía citada, un índice cronológico y un índice de nombres, lugares y algunos temas.

Se trata de un libro imprescindible para comprender la diócesis de Barbastro-Monzón, durante tantos años al borde de la extinción, y que es conocida mundialmente como la capital del martirio en España y la cuna de muchos santos, entre ellos de san Josemaría. En ella han vivido personas excelentes, de gran categoría humana y moral; otras no tan excelentes. Y santos, muchos santos, de los que bastantes de ellos ya han sido reconocidos por la Iglesia Católica.

En estas páginas aparecen sus pueblos y ciudades; sus principales autoridades e instituciones. Los obispos, el clero, los consagrados y los laicos, muchos laicos. Las artes, la cultura, las devociones… teniendo siempre presente –y en el cañamazo- al que da sentido a la diócesis y a nuestras vidas: Jesucristo.


martes, 14 de noviembre de 2017

SUICIDIOS QUE NO FUERON SOLOS. MIGUEL ÁNGEL DE UÑA Y ARANCHA ORTIZ


Es este un período de atención excepcional sobre el suicidio, tanto en lo que se refiere a las cada vez más amplias ciencias de la conducta, como en los medios de comunicación. Congresos, tesis, libros de éxito, prácticamente cada día análisis en la prensa deseosa de enfrentarse al “último tabú”…hacen del suicidio un tema de moda, con aspectos positivos, se incrementan los medios de prevención, con otros negativos, por la morbosidad con la que algunos se aproximan al tema. El narcisismo y el exhibicionismo que propician las redes de comunicación social, la ruptura de cualquier privacidad, hace del suicidio, sobre todo de los intentos de suicidio, un desdichado lugar de curiosidad y de exposición, a veces hasta de ostentación, global.
La tentación, ya aristotélica, de fundir la creatividad con el trastorno emocional, ha provocado igualmente una cascada de estudios, muy parciales en muchos casos, sobre la incidencia del suicidio entre los creadores, realmente muy elevada en los dos últimos siglos, desde que el Romanticismo marcó de nuevo al creador artístico con un inequívoco signo saturniano en la mejor tradición clásica y humanista. Es también, como el del suicidio, un debate sin fin.  
El recorrido biográfico que hacemos de un conjunto de creadores que acabaron su vida “levantando la mano sobre sí mismos” como requiere Amery para hablar del suicidio, tiene la particularidad de colocarlos en un contexto, personal, familiar, social, porque todos ellos “no se fueron solos…”. De facto, porque lo hicieron con su pareja sentimental, porque ocuparon un lugar en una historia familiar o histórico-social, porque se constituyeron en el espejo para otros cercanos o porque fueron el maelstrom que engulló a otros, sacrificados en el altar de su genio. No son historias psicopatológicas al uso, simplemente esperamos que el lector saque conclusiones sobre las condiciones que les llevaron a tomar una decisión que tal vez pudo tener un diferente final, lejos del determinismo de hacer del genio una maldición.


LOS HÉROES DE LA JUSTICIA DE DANIEL MUR BEGUÉ


NUEVO LIBRO DE LA ASOCIACIÓN DOWN DE HUESCA. SU AUTOR DANIEL MUR BEGUÉ.
Primer texto escrito por Daniel,
pero su historia como escritor viene de lejos,
en el Taller de  lectura y creatividad,
organizado en Barbastro por la Asociación Down Huesca.
Todos los viernes, desde hace varios años,
se juntan en la sede de Barbastro de Down Huesca
un grupo de jóvenes y leen juntos
y después escriben relatos, poesías, escenas de  teatro, cartas, etc.
En ese contexto, Daniel experimentaba sus cualidades
para describir, para comparar, para jugar con las palabras,
para inventar pequeñas historias
y sobre todo, para disfrutar escribiendo pequeños relatos.

Durante parte del año 2016 y 2017,
cuando Daniel se había decidido a escribir un libro más extenso,
estuvo dialogando con sus compañeros
sobre los personajes que había inventado,
el título del libro y los capítulos que quería escribir,
aunque nunca pensó que el libro iba a resultar tan extenso.

Y cuando ya tenía la trama organizada,
se lanzó a escribir, todas las tardes de los viernes,
a partir de las 5 y generalmente por espacio de hora y media.
Después de un breve trabajo en grupo,
pronto se incorporaba a la tarea de inventar su historia,
la historia de los héroes de la justicia
y siguió así, todas las tardes,
con un trabajo constante y con una motivación admirable.

Ya con el libro corregido y próximo a entrar en la imprenta,
mantuvimos una reunión en la Asociación
con los miembros del Taller
y se pidió a sus compañeros
que valoraran el funcionamiento de Daniel como escritor.
Y aquí van algunas de las respuestas que dieron,
que bien pueden servir para seguir presentando a Daniel
y su afición por la escritura.

“A Daniel Mur lo quiero como si fuera un hermano.
Para Daniel es muy importante su primer libro,
y lo que ha hecho, que le dure muchos años.
Yo deseo lo mejor para él. Cuando lo veo
me hace sentir como una hermana de cena y marcha.
Ha sido especial para mí.
Daniel es una persona que habla con sentido
y me gusta el corazón que tiene en su interior.
Y que siga por su camino,


jueves, 26 de octubre de 2017

COSAS QUE ME HAN PASADO Y ALGUNOS CUENTOS DE DANIEL MARÍN CASAJÚS


NUEVO LIBRO DE LA ASOCIACIÓN SÍNDROME DE DOWN
Primer libro de Daniel Marín,
hecho con paciencia, con trabajo,
pero sobre todo con constancia y con ilusión.
Un primer libro para disfrutar,
para conocerle un poco mejor
y para sentir que competencias y capacidades
son siempre relativas, diversas.
Las oportunidades y los apoyos,
el interés personal  y el deseo de contar
permiten hacer realidades
lo que antes fueron sueños.
Seguro que Daniel seguirá soñando
y a este libro le caerán nuevas realidades.
Felicidades, Daniel y gracias por tus aportaciones.


martes, 9 de mayo de 2017

AUTORES DE LA EDITORIAL PIRINEO QUE FIRMARÁN EJEMPLARES DE SUS LIBROS EN LA FERIA DEL LIBRO DE ZARAGOZA DEL 31 DE MAYO AL 4 DE JUNIO




DÍA 31, 1, 2, 3 Y 4 DE JUNIO Cristian Laglera con su último libro "INVENTARIO DE LAS ERMITAS DE HUESCA TOMO 1. Jacetania, Alto Gállego y Hoya de Huesca".

Día 3 y 4 de JUNIO Mariano de Meer con su novedad "Mi cita con Marck Twin".

Día 3 y 4 de JUNIO Celedonio García con su libro "Historias y leyendas de los castillo de Aragón".

Día 3 y 4 de JUNIO Miguel Gardeta.

Día 4 de JUNIO José Antonio Adell Castán con su último libro "De los Pirineos a los Andes: Historia de una maestra".

AUTORES DE LA EDITORIAL PIRINEO QUE FIRMARÁN EJEMPLARES DE SUS LIBROS EN LA FERIA DEL LIBRO DE HUESCA 2017 DEL 26 DE MAYO AL 4 DE JUNIO

















DÍA 29 ...Cristian Laglera Bailo. "Inventario de las ermitas de Huesca Tomo 1. Jacetania, Alto Gállego y Hoya de Huesca".

DÍA 29...Mariano de Meer Alonso. "Mi cita con Mark Twain".

DÍA 30...Félix Rodríguez Prendes. "Huesca es cristiana. Historia del cristianismo en la diócesis de Huesca”.

DÍA 31... María José Gutiérrez Lera. "Querido San José".

DÍA 1...Antonio Viñuales Gracia. "Misa de San Urbez" y "tres canciones de los Pirineos".

DÍA 1.. Miguel Gardeta Lordan. "Cruce de fronteras".

DÍA 2...Ángel Aldea. "Claridad en la sombra".

DÍA 2..Féix Tundidor. " La agrupación guerrillera en el Altoaragón 1939-1949".
                     Y "Rebelde con causa".

DIA 3... José Antonio Adell Castán. "De los Pirineos a los Andes. Historia de una maestra".

lunes, 24 de abril de 2017

23 DE ABRIL 2017 DÍA DEL LIBRO EN HUESCA. RELATO MARIANO DE MEER






Y GARDETA HACIENDO LAS AMÉRICAS.

AUTORES DE LIBROS

                Soy autor de libros. No me importa reconocerlo. Durante todo el año los autores buscamos un rincón desde el que escribir nuestros artículos, ensayos y poemas. Todos los meses y todas las estaciones nos consagramos al oficio de contar, describir y profundizar en nuestro propio mundo. En verano, mientras los seres humanos se despojan de capas y capas de indumentaria, los escritores cubrimos de caracteres las páginas en blanco de archivos de ordenador y embarazamos cuadernos y carpetas con nuestras producciones.  En otoño se caen las hojas y nosotros, los que escribimos, las amontonamos y las cosemos con palabras. En invierno, el mundo animal se prepara para hibernar y no derrochar mucha energía. Nosotros, los autores, nos desgastamos creando fábulas y tramas, pintando personajes y estableciendo conexiones entre personajes que no existen fuera de la imaginación. En plena primavera, el día 23 de abril, florecen los lectores en las calles de nuestras ciudades y pueblos y los claveles y las rosas desfilan orgullosos y guardan los lomos y cubiertas de los libros que hemos dado a luz los autores de libros. 
                El 23 de abril vestimos nuestras mejores plumas y estilográficas y nos instalamos en una banqueta, detrás de una caseta, que ahora llaman “stand” porque todo lo extranjero suena siempre mejor que lo propio, y nos preparamos para ponernos delante del espejo de nuestros lectores del pasado, del presente y del futuro. Hablamos de nuestro trabajo, escuchamos, asentimos, aprendemos y nos emocionamos. Sin embargo, no quiero escribir aquí sobre pasiones de escritores y adoración de lectores. Como dijo Umbral, “yo no he venido a hablar de mi libro”, sino de las curiosas anécdotas que, desde nuestra muralla de libros y precios, vienen a aliviar nuestra jornada de ventas y rúbricas.

                Ayer fue 23 de abril. Desde el punto de la mañana plantaron editores y libreros sus ejemplares en los Porches. El libro es una planta de interior, que nace en rincones y no necesita de mucha luz para gestarse. El libro es una especie que oculta al ojo humano sus raíces, que reserva su fruto solamente a quien lo engulle, que está cubierto de hojas, cuyo número varía considerablemente entre sus clases. Suele plantarse a diferentes alturas, y a veces se seca, cuando no se airea suficientemente, y se cubre de polvo y de olvido. A pesar de ello, no le perjudica a esta curiosa planta la exposición al aire libre, al sol e incluso a lluvias y humedades. Suele aconsejarse, en días de Feria, trasplantar esos volúmenes y ubicarlos en plena calle, para admiración y deleite de la especie humana, especialmente de la raza lectora en general, o de esa subespecie que son los carroñeros de letras o devoradores de libros.
                Así ocurrió en la jornada de ayer. La ciudad amaneció vestida de páginas y prestó sus calles para ese desfile de modelos que no descansaron en ningún momento. Las grandes firmas de la Alta Lectura se dieron cita en el centro. Los libros se dejaron acariciar, los libreros se volcaron con sus clientes y los autores nos apostamos dispuestos a presentar en sociedad a nuestras criaturas, vestidas de domingo. Fue un día soleado, lleno de palabras y lecturas, en el que los escritores compartimos impresiones y estampamos firmas, fechas y deseos. No obstante, ya he dicho que no voy a convertir estas líneas en un canto a los libros o a la lectura. Podría convertir estas palabras en un postre empalagoso, del que siempre te acabas arrepintiendo, con lo bien que habías elegido hasta el momento con los platos… Aquí me interesa recoger algunos chascarrillos, alguna anécdota que, después de tantas horas metido en la caseta, tatúan en tu rostro una sonrisa de las que no se van fácilmente.
                En la caseta de la editorial Pirineo ocurre de todo. El Día del Libro en Huesca no nos privó de historias para guardar en la memoria. Este es el motivo de este escrito, el día después del Día de Autos en una Huesca sin ellos.
                Cristian me estaba contando una anécdota de una Feria del Libro en Zaragoza. Cristian Laglera es un autor de la editorial y sus historias no tienen desperdicio. A mí me gusta poner título a las anécdotas, y a esta historia se me ha ocurrido llamarla “El autor muerto”. El asunto es que el año pasado, una mañana, unas señoras se plantaron, como dos primeras ediciones, delante de un cartel que anunciaba que otro autor de la editorial, José Antonio Adell, firmaba libros esa misma tarde en la Feria del Libro de Zaragoza.
                –Chica, qué bien. ¿Igual vamos?
                –Pero cómo vamos a ir, mujer… Si el autor ya está muerto.
                Cristian, que asistía a aquel diálogo, no pudo menos que sonreírse. Él, que había pasado la tarde de ayer con José Antonio, acababa de presenciar el asesinato de un compañero. No sabía si poner los precios de sus libros –que no son pocos– a media asta o si dejar sus libros de despoblados y ermitas y escribir una novela al estilo de Delibes que llevara por título “Cinco horas con Adell”, recordando todas las conversaciones del día anterior. Aquella tarde, José Antonio no podía parar de reírse cuando se lo contó su compañero de firmas.
                Después de que Cristian me contara esta historia, sin darme tiempo a